Los partidos polÃticos catalanes que aprobaron el Estatuto están hartos de reuniones bilaterales. Dicen que no avanzan en la negociación y que ese sistema les impide saber si se se llega o no a algún acuerdo. Quieren reunirse todos juntos con el Gobierno porque desconfÃan de ellos mismos. Quieren convertir el debate del Estatuto en un party line. Este es un sistema que permite atender varias llamadas simultáneas (Iceta, Maragall, Rubalcaba, Guerra, Bono, Ibarra, Leguina, Mas, Durán, Puig, Carod, Puigcercós, Tardà , Huguet, Ridao, Saura, Boada, Llamazares). Los llamantes se agrupan en conferencias en grupos llamados salones (del Estatut, de la financiación, etc.). Asimismo, el sistema permite al llamante, en un determinado momento, poder hablar con una operadora (Zapatero) que le pueda ayudar ante las dudas. La operadora, desde un PC podrá supervisar las llamadas entrantes a los participantes en los grupos, introducirse en un grupo, hablar con los llamantes que tengan dudas, con la persona o grupo que desee, etc.
La pena es que en toda esta fiesta no podamos contactar con el administrador del sistema que es el que deberÃa controlar las estadÃsticas de llamadas y comprobar el coste asociado a llamadas de determinados socios, costes pendientes de pago, etc. Es una pena porque al fin y al cabo, vamos a ser los ciudadanos los que corramos con los gastos de tanta incompetencia.
