El próximo 18 de junio, los ciudadanos de Cataluña tendremos la oportunidad única de expresar, con nuestro voto libre y secreto y más allá de los intereses de los partidos, si queremos que Pasqual Maragall nos continue gobernando. Sólo con un voto en contra de la reforma del Estatuto podremos asegurarnos que una determinada forma de ser y de hacer polÃtica de una parte de la clase polÃtica catalana −que nos ha conducido en los últimos dos años y medio al descredito de las instituciones y al desprestÃgio de Cataluña− no volverá nunca al Gobierno de la Generalitat.
La propuesta de reforma del Estatuto no da respuesta a los problemas reales de los catalanes. El Estatuto deja al Estado sin mecanismos para controlar la inmigración ilegal en Cataluña. Cada vez hay menos policias y guardias civiles para controlar la frontera con Francia. Por eso debemos votar no. Pensando en Cataluña, hay que decir no a un Estatuto que reduce la capacidad del Estado para luchar con eficacia contra la inmigración ilegal.
El nuevo estatuto otorga al presidente de la Generalitat la capacidad para presidir la Junta de Seguridad de Cataluña. Si Maragall no es capaz de coordinar la acción de sus 14 consejeros, ¿cómo vamos a poner nuestra seguridad y la de nuestros hijos en manos de Pasqual Maragall?
Si no quieres que Maragall dirija y coordine la seguridad en Cataluña, di NO
