Después de que Libertad Digital publicase mi artículo “Ciutadans con los titiriteros” en el que criticaba la presencia de este joven partido en la manifestación contra el atentado de ETA en Barajas, Maite Nolla, dirigente de Ciutadans, me dedicaba otro titulado “Sirera no lee Libertad Digital”. En él, Nolla trataba de justificar la presencia de Ciutadans en esta manifestación diciendo que muchas de las cosas que pasaron en aquella marcha no le gustaron. Pero allí estuvieron, en primera fila, apoyando la política de Zapatero de diálogo con los terroristas. Nadie les obligó a ir pero fueron. Los dirigentes políticos se consolidan y crecen según su reacción en los momentos difíciles. Y a los dirigentes de Ciutadans les temblaron las piernas. No quisieron quedarse solos ni con el PP ni con la AVT y prefirieron cobijarse bajo el paraguas del falso consenso y de la falsa unidad de todas las fuerzas políticas que apoyan la política de José Luís Rodríguez Zapatero.
Nolla me llama “cobarde” por criticar a Ciutadans y no a Pedro J. Ramírez. No creo que le corresponda a un partido político criticar la línea editorial de un medio de comunicación. Respeto profundamente la opinión del director del diario El Mundo, incluso cuando no coincide con la mía o con la de mi partido. Sólo un partido que no cree en la libertad puede alentar la crítica política contra un medio de comunicación libre e independiente. No me van a encontrar en ese terreno en el que se mueve con mayor soltura la izquierda.
Leo Libertad Digital. Y valoro muy positivamente que Nolla se haya desmarcado de la posición oficial de su partido cuando, en un artículo reciente en LD, pedía que Ciutadans firmase el pacto por las libertades y contra el terrorismo sin modificarlo ni una coma. Y eso le honra porqué hace sólo unos días el presidente de su partido, Albert Rivera, ofrecía una rueda de prensa en el Parlamento de Cataluña en la que anunciaba la voluntad de Ciutadans “de suscribir el nuevo pacto contra el terrorismo propuesto por el presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero” (ABC, 17 de Enero de 2007).
¿Qué hago Maite? ¿Me creo lo que tú escribes en Libertad Digital o lo que dicen los dirigentes de tu partido en los medios de comunicación de Cataluña? Lo digo porqué el portavoz adjunto de tu partido en el Parlamento catalán escribía hace unos días en el periódico digital e-noticies que Ciutadans había ido a la manifestación de Madrid porqué “anteponían la voluntad unitaria en el rechazo al terrorismo a los tacticismos ocasionales”. Querida Maite, ¿crees de verdad que podéis acusar al PP o a la AVT de no asistir a la manifestación por un simple “tacticismo ocasional”? Querida Maite, la mejor defensa no siempre es un buen ataque. No tengo ningún interés especial en polemizar contigo ni con tu partido, al cual respeto profundamente incluso cuando se equivoca, pero no dudes que os seguiré criticando cuando crea que debo hacerlo. Y en este caso, podéis justificarlo como creáis más conveniente pero no podéis negar la evidencia. Y la evidencia es que os manifestasteis en Madrid junto al PSOE y los chicos del “cordón sanitario” a favor del diálogo con ETA.
Mientras en tu artículo aseguras que “no nos gustó el discurso de Almudena Grandes, ni los insultos sanitarios de Federico Luppi, ni la actitud hipócrita de Rosa Regás”, el número dos de Ciutadans en el Parlament asegura en otro artículo que “de los cánticos y lemas de los asistentes se puede extraer una primera conclusión: según el manifiesto leído al final del recorrido y para la mayoría de los que acudieron al acto, la prioridad (de la manifestación) era rechazar contundentemente el terrorismo”. ¿En qué quedamos? ¿Os gustó o no os gustó el manifiesto leído? ¿Os gustaron o no os gustaron los lemas coreados?
Apreciada Maite, entiendo tu enfado. Pero no lo pagues conmigo. Mira en tu propia casa. Sigue, por favor, leyendo y escribiendo en Libertad Digital pero no estaría de más que, de tanto en tanto, leyeras también lo que dicen los líderes de tu partido. Y si no te gusta lo que ves, no te preocupes. Serás bienvenida.
