La Diada del 11 de septiembre es la fiesta oficial de Cataluña. Así se estableció en la primera ley aprobada por el Parlamento de Cataluña en el año 1980. Desde el momento en que la Diada empezó a denominarse Fiesta Nacional dejó de ser una fiesta de todos los catalanes para convertirse sólo en un motivo de reivindicación para unos cuantos.
El Partido Popular de Catalunya siempre ha hecho suyo el once de septiembre, que es la fiesta de nuestra Comunidad Autónoma. Y queremos que cada vez más catalanas y catalanes puedan participar cívicamente de una fiesta de todos y para todos.
Reclamamos que la Diada no sea una fiesta excluyente de la que a muchos ciudadanos les cueste ser partícipes por su alto contenido nacionalista. Queremos una Diada que no sea Nacional sino ciudadana. Queremos una Diada con un único objetivo: la concordia y la convivencia de todos los catalans.
Los nacionalistas utilizan el once de septiembre para conmemorar una guerra perdida por la independencia de Cataluña en 1714. Una visión que supone una manipulación interesada de la historia con el objetivo de inventar un pasado en el que basar la reivindicación independentista.
Desde la recuperación de la democracia y de nuestras instituciones de autogobierno, esta fiesta ha sido monopolizada por los partidos nacionalistas con el objetivo de reivindicar la llamada “construcción nacional de Cataluña”. La Diada debe servirnos para reivindicar la idea de que Cataluña no es un patrimonio de los partidos nacionalistas. Cataluña es de todos y todos deberíamos sentirnos representados por los actos institucionales y cívicos que se celebrarán en toda Cataluña con motivo del 11 de Septiembre.
Hoy queremos convocar a todos aquellos ciudadanos que, sintiéndose profundamente catalanes, se sienten también profunda e intensamente españoles para que celebren con orgullo una fiesta que es y debe ser de todos.
